miércoles, 7 de abril de 2010
Desgarrador lastre
Afirmar que la cicatriz que esculpe la elevada cifra de desempleados en el conjunto de la población en Catalunya y del resto de España es lacerante, en momentos como los actuales, no pasa de ser una perogrullada. Qué seno familiar no alberga al menos un drama provocado por la desfavorable coyuntura económica y la manifiesta inoperancia de nuestros dirigentes políticos para atajar sus secuelas. Qué manzana de núcleo urbano no alberga cartones bajo los que se guarecen seres humanos desasistidos de cualquier auxilio social. Demasiados de los parados más necesitados de ayuda institucional ni siquiera fueron receptores de unos centenares de euros que ocasionalmente nuestro Gobierno a la sazón, antes de unos comicios electorales, decidió repartir interesadamente. Demasiados de los desocupados más necesitados ni siquiera existen como “parados oficiales” merced al arbitrario criterio fijado por nuestros gobernantes que en ocasiones alcanzan a redondear la bochornosa exhibición de excluir de la abultada lista de desempleados que trasladan a la opinión pública, a modo de mero lastre, hasta el extremo de no contabilizar como tales aquellos que se agarran a la tabla de salvación que supone un simple cursillo de formación… huelga decir que susodicho criterio no es utilizado para suprimir de la nómina de afiliados a la Seguridad Social a todo aquel trabajador en activo que acertadamente haya decidido ocupar parte de su jornada libre o laboral en un curso de formación continua.
sábado, 6 de febrero de 2010
Correr como gato por ascuas
Señalar una aciaga fecha contemporánea desde la que dirigentes políticos de la cuerda independentista en Catalunya hipotecan el futuro de la colectividad para la que debieran gobernar como integrantes del Tripartito se me antoja un descabellado atrevimiento. No obstante, me atrevería a opinar que, de un tiempo a esta parte, evidencian una supina incapacidad para atajar la pérdida de votos que de modo acusado padecen, espoleados por un incontenible ímpetu por demostrar que a nacionalistas no les gana ni el más pintado... aunque para ello en ocasiones se salgan del mapa y los limitados recursos públicos acaben por dar un brinco para salvar el escollo pirenaico -Francia- donde erigir aulas en las que poder aleccionar en la “llengua patria”. En su huida hacia adelante, redoblan su característico empecinamiento por anteponer un modelo reducido de una particular y peculiar “nación” que colisiona frontalmente con los intereses perentorios de una creciente mayoría de ciudadanos que en tiempos de convulsión económica se sienten ávidos de pragmatismo político. Resulta harto significativo repasar las onerosas repercusiones que para nuestros empresarios suponen las pulsiones lingüísticas llevadas hasta el extremo de la sanción económica o la imposición de cuotas en las salas cinematográficas “privadas”. Del mismo modo, las pretendidas reorganizaciones territoriales destinadas a finiquitar las demarcaciones administrativas del Estado que, como el “Estatut”, no parecen destinadas a satisfacer una demanda social del conjunto de los ciudadanos. Sería osado afirmar que gran parte de la labor legislativa planteada desde el condicionado Ejecutivo del Palau de la Generalitat, por las huestes independentistas, va dirigida a la consecución de un conflicto de marras con el Gobierno Central con el anhelado propósito de reverdecer viejos repuntes -2004- en escrutinios electorales porque los adversarios políticos sí que parecen haber aprendido la lección y hoy por hoy sortean el envite con gran soltura. Más que osado, insensato sería pensar que todos sus cargos con responsabilidad política anteponen intereses crematísticos a la consecución de unos ideales. Sin embargo, ¿sería absurdo llegar a la conclusión de que tras una compleja organización política subyace una monomanía… la independencia, sin más?
viernes, 5 de febrero de 2010
A barras derechas
La precisión léxica en Catalunya cobra un relieve de una importancia superlativa para ciudadanos poco amigos de las adhesiones inquebrantables al régimen nacionalista. Para el resto, como el que oye llover, tiene tan interiorizado ciertos mensajes que no repara en lo que chirría la ficción que destilan. El hecho de que a nuestros dirigentes políticos no les resulte cómodo usar términos como “ciudadanos”, “catalanes”, “seres humanos”, en la mayoría de las hueras proclamas con las que cansinamente nos taladran, resulta un buen indicador de lo que resulta accesorio, incluso contraproducente para el interés general de la ciudadanía. Por consiguiente, con suma facilidad se podrá observar en sus discursos, por reiterativos hasta el hartazgo, que el supuesto beneficiario que los mueve va desde “el país” hasta “el territorio” pasando por "la lengua patria”.
miércoles, 7 de enero de 2009
La losa que nos oprime
Toda materialización que pueda hacerse, tras casi tres décadas derrochando miles de millones de euros desde nuestras instituciones públicas en Catalunya en abstracciones ideológicas, no pesa lo que el más humilde de quienes viven entre nosotros.
jueves, 30 de agosto de 2007
lunes, 17 de julio de 2006
Imposición lingüística en Catalunya
¿Vas a permitir que logren que sientas verguenza de hablar tu lengua?
martes, 31 de enero de 2006
El timo nacionalista
El nacionalismo es un timo que consiste en hacerte creer que existe algo más importante que tú.
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